LA CARNE MAS TIERNA

La de cordero es una de las carnes más sabrosas como sabe bien cualquier gastrónomo, en España es la base de muchos platos regionales debido a la riqueza de denominaciones de origen que sobre este animal hay en nuestro país. Corderos manchegos, navarros, de las sierras de Segura y Sagra y el famoso Lechazo de Castilla y León.

Por su sabor y textura se ha convertido en una de las más codiciadas del país, Además de ser deliciosa, la de cordero es una carne con enormes beneficios para la salud. Sirve como una gran fuente de nutrientes necesarios para nuestro cuerpo.

 

  • Denominación de calidad: IGP Lechazo de Castilla y León

    LAS CERTIFICACIONES DE CORDERO EN ESPAÑA SON:

    DOP Manchego

    DOP Cordero de Navarra

    DOP Cordero Sierras de Segura y Sagra

    DOP Lechazo de Castilla y León

    DOP Cordero de Aragón.

     

     

  • El consumidor de este producto valora especialmente el sabor de esta carne, la diferenciación frente a otros tipos y las propiedades nutricionales que tiene. Lo consideran un alimento de confianza y su percepción es muy positiva. De hecho, el ‘sabor’ de este producto es el atributo más valorado por los consumidores de carne de ovino.

    La carne de cordero procedente del cordero (macho o hembra) con destino a la alimentación humana, suele corresponder a animales con menos de 300 días de vida y suele pesar entre 5.5 y los 30 kilos (dependiendo de la edad), pasado este tiempo se denomina carnero.

    Características del sello I.G.P en el cordero español: Se trata de un distintivo que verifica que los productos con el sello de (I.G.P.) se encuentran dentro de la lista de productos agroalimentarios de origen, cualidad y calidad certificada, protegidos por las normas de la Unión Europea.

    Cada vez más, los consumidores reclaman una mayor transparencia sobre los productos que adquieren o consumen, de ahí la necesidad de contar con figuras de protección que reconozcan y certifiquen su procedencia, calidad, así como otros aspectos relativos al control, la transformación y la seguridad alimentaria.

    En el caso de la I.G.P del cordero español lleva implícito un estricto programa de control que consiste en el seguimiento que se hace a los corderos desde su nacimiento hasta la circulación de la carne en el punto de venta. Además, se controla el origen, la raza, la producción, la alimentación, la sanidad, el transporte, el sacrificio y la distribución a los establecimientos para la venta al público.

     

    En este sentido, los corderos deben sacrificarse antes de los 35 días de vida en el caso del lechal y entre 60 y 90 días en el caso del cordero recental. El peso de la canal en frío debe oscilar entre los 10 y los 15 kilogramos para el Recental y los 4,5 kilogramos a los 7 kilogramos el Lechal, después del periodo de oreo. Asimismo, su presentación debe ser completa sin anomalías congénitas u otras deformaciones, sin tintes ictéricos (amarillos) y con un sangrado correcto.

     



cordero manchego